N. E. ESPECIALES

 

NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES

Son muchas las condiciones que se deben conjuntar para alcanzar la meta de integrar a las escuelas y aulas regulares a los alumnos y las alumnas con necesidades educativas especiales. Podemos mencionar algunas: modificaciones legislativas, apoyo de las autoridades educativas, cambios en la organización de los centros escolares y en las actitudes de los adolecentes.

El primer paso para realizar estos cambios es reconocer que la integración educativa no constituye un acto caritativo, sino un esfuerzo para generar las condiciones que permitan que los alumnos aprendan de acuerdo con sus potencialidades. Para lograr este reconocimiento es indispensable contar con información suficiente y objetiva, que permita superar los prejuicios y las prácticas estereotipadas.

Desarrollo

Las actitudes son hábitos de pensamiento que condicionan nuestras reacciones y nuestra conducta con respecto a un objeto, persona hecho o situación.

El contexto de cambio y transformaciones con respecto a la integración educativa, algunos autores como Capaceè y lego (1987), mencionan que el proceso de integración educativa se sustenta a partir de cinco fundamentos: filosófico, sociológico, psicológico, pedagógico y social, los cuales enmarcan el entorno físico y social al integrar al alumno en una vida lo más normal posible con la sociedad en general.

El fundamento filosófico, hace referencia al valor del hombre como persona, ala integración de todos los sujetos sin condicionamientos o distinciones. El sociológico, se refiere al ser social en los diferentes ámbitos en los que interactúa (familia, escuela, comunidad y trabajo). El psicológico, se refiere a como piensa, y actúa el alumno con respecto a su proceso de aprendizaje en cuanto a contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, así como a su desarrollo integral; en donde el proceso de integración favorecerá el proceso de socialización; adquiriendo un autocontrol de sus conductas espontaneas que se determinan por diversos roles que le sean asignados en forma individual y en el grupo que conviva. Finalmente el pedagógico, relacionado al cómo se conciben los alumnos con necesidades educativas especiales, dentro del contexto escolar y en el aula, haciendo referencia al proceso de enseñanza, dentro del que se incluyen organización, participación y desarrollo del propio alumno, así de esta manera el alumno tendrá la oportunidad de construir su vida, con la libertad e igualdad a partir de sus posibilidades y limitaciones.

La integración es una orientación educativa encaminada a la escolarización conjunta de alumnos regulares y alumnos con Necesidades Educativas Especiales, aboga por tanto por la inserción de la Educación Especial en el marco educativo regular, pretendiendo prestar la atención adecuada y necesaria a cada alumno según las diferencias individuales.

Es la oportunidad que se les brinda a los alumnos con discapacidades de prepararse para la vida, llevando un ritmo de vida lo mas normal posible. Por otro lado, García (1992), plantea que el desarrollo de la integración ha sido diferente en los distintos países que la han adoptado. También señala que se ha dado  en contextos no sólo educativos, sino sociopolíticos con características diversas. Asimismo en cada espacio geográfico la integración ha tomado y toma estrategias políticas diferentes.

Ante esta situación la educación especial en México ha incurrido en diversas modalidades con tal de dar atención a las demandas educativas de los alumnos con necesidades educativas especiales.

Por lo tanto se esta realizando una revisión profunda de los esquemas conceptuales que hasta la fecha han orientado la atención de los alumnos. Así se ha reconocido un nuevo concepto, que si bien es referido directamente a la educación especial, tiene significado y transcendencia para todo el sistema educativo. En este caso se refiere al concepto de necesidades educativas especiales.

Ya que también se han implementado diversas estrategias que garanticen calidad y eficiencia y que a la vez, den respuesta a las necesidades educativas de los alumnos, tomando en cuenta que una parte de la misma presenta alguna necesidad especial. De este modo, al paso de los años la forma de actuar, sentir y pensar con respecto a la educación especial ha intentado pasar de un trato de rechazo y especial a uno más humano e incluyente.

Desde esta perspectiva, se considera, que el alumno presenta necesidades educativas especiales cuando en relación con sus compañeros de grupo, enfrentan dificultades para desarrollar el aprendizaje de los contenidos consignados en el currículum escolar, requiriendo que a su proceso educativo se incorporen mayores y diferentes recursos a fin de que logre los fines y objetivo curriculares.

Así, bajo este principio, se orienta el trabajo en el campo de la atención alas distintas Necesidades Educativas Especiales (NEE), surgiendo la propuesta de integración educativa, ya que es una orientación educativa encaminada a la escolarización conjunta de alumnos regulares y alumnos con necesidades educativas especiales, aboga por tanto, por la inserción de la Educación Especial en el marco educativo ordinario o regular, que pretende prestar la atención adecuada y necesaria a cada alumno según las diferencias individuales de cada uno de ellos. Se trata de ofrecer, en un mismo marco educativo, una serie de servicios a todos los alumnos sobre la base de sus necesidades específicas de aprendizaje.

Naturalmente, son muchos los aspectos a considerar para lograr el éxito de la integración educativa: cambios legislativos, apoyo de las autoridades, cambios en la organización de los centros escolares, entre otros. Sin duda lo más importante es la tarea de generar actitudes favorables en todos los implicados, esencialmente en los profesores. Es a ellos a quienes les toca no solamente aceptar a los alumnos con NEE en su clase, sino quienes habrán de desarrollar habilidades que les permitan minimizar y superar, en la medida de lo posible, las dificultades que esto implica. Lo anterior exigirá una adecuada formación como profesionales de la enseñanza, así como la experiencia necesaria y la disposición para trabajar conjuntamente con otros profesionales.

Así entonces, el éxito de la integración se logrará cuando los docentes cuenten con las herramientas necesarias para dar respuesta alas demandas de los alumnos(as) con NEE, mismas que determinarán en gran medida las actitudes favorables de los docentes hacia este proceso.

Es una realidad que la mayoría de los docentes no cuentan con los elementos teóricos para evaluar y atender a estos alumnos, pocos tienen información sobre los métodos empleados para designar los documentos referidos para detectar y evaluar a los alumnos.

Por lo anterior, es imperativo realizar acciones tendientes a evitar el riesgo de que se presenten malas experiencias de integración, al no contar los docentes con los elementos necesarios para su atención.

Se dice que para muchos jóvenes con algún impedimento, esto hace que el mundo en el que tiene que crecer sea muy confuso, ya que no encuentran un lugar natural para ellos en grupos de jóvenes de la misma edad y tienden a volverse aislados y solitarios. Los alumnos necesitan convivir con sus compañeros y que les permitan participar diferentes roles, la integración de los alumnos con discapacidad debe comenzar en el hogar, con los miembros de la familia para que ellos no lleguen a ser objetos de abuso físico y/o emocional, quedando olvidados limitándose así su desarrollo como individuo independiente.

Algunas investigaciones han mostrado que el apego entre padres e hijos se ve limitado cuando el hijo presenta alguna discapacidad, y que la incidencia del abuso infantil es mayor en las familias que tienen un hijo con este tipo de problema. Por esto es necesario promover el equilibrio de las expectativas de la familia con la realidad, esto es, determinar de qué manera pueden las familias establecer una relación afectiva con sus hijos.

Se dice que los padres de familia necesitan ayuda para poder adaptarse y aceptar la discapacidad de sus hijos, es por ello que los profesionales deben apoyar y orientar a los padres para que puedan ver el aspecto menos negativo y quizá con un criterio más optimista, por ejemplo:

Diseñar actividades que involucren a los padres y que se adapten a las necesidades, intereses y al tiempo que ellos tienen disponible para informarlos y orientarlos sobre el trato que deben tener con sus hijos.

Estimular a los padres para que promuevan la independencia de sus hijos. Los padres de familia no solo se deben centrar en el joven con discapacidad. Es importante considerar que dentro del núcleo familiar, el joven con invalidez debe ser considerado como un miembro activo, al igual que sus hermanos y que, por tanto, demanda el establecimiento de lazos afectivos con ellos, sus padres y demás familiares.

Integrar a las personas con capacidades diferentes a la sociedad no significa, como a la mayoría nos gustaría pensar, que ahora se incorporan a diferentes ámbitos para convertirse en “normales”, es decir, iguales a los demás. La integración es algo completamente diferente, significa que se permita conservar la propia identidad y ser una parte independiente de una unidad mayor. La integración significa contribuir con algo a la unidad. Sin embargo, cambiar nuestras actitudes cuando sabemos tan poco de la vida de las personas con diferentes discapacidades, toma tiempo.

El proceso de integración de los alumnos con necesidades educativas especiales sobre pasa los limites de la escuela y alcanza el ámbito social general, por lo que la inserción del alumno con algún impedimento a la escuela se ha demostrado ventajoso para todos, porque la convivencia, el trabajo conjunto, el comunicarse y aceptarse a pesar de las diferencias de otros con discapacidad, así como las propias dificultades. En su complejidad, la integración pone de manifiesto un supuesto fundamental: la de la diversidad con valor. Consecuentemente, el éxito de la integración de los alumnos con discapacidad será el resultado de la actitud de la sociedad en general. Los servicios, clínicas, centros, escuelas y leyes son fundamentales para promover el bienestar del individuo con discapacidad, pero no son suficientes para cambiar el pensamiento y actitud de la sociedad en general, que con frecuencia, resaltan las deficiencias y opaca las aptitudes de las personas. El cambio de la actitud global requiere de un esfuerzo conjunto de la sociedad en beneficio de la persona con discapacidad.

La integración en México ha seguido un modelo jerárquico que integra a los alumnos gradualmente a la corriente principal en las etapas siguientes:
A) apoyo a los alumnos dentro del aula regular a través de clases especiales por maestros especialistas.
B) clases especiales que se añaden a las horas de clase regulares.
C) grupos de estudiantes con necesidades educativas especiales dentro de una escuela regular que interactúan con los alumnos que no presentan ningún problema de discapacidad en los recesos y otras actividades extra- aula. Sin embargo, persiste en el país, la falta de un modelo general de integración y de los mecanismos operativos para su funcionamiento.

Sánchez (1992) señala que los principios filosóficos y éticos en los que se sustenta  la integración  parten de concebir a todos los seres humanos como portadores de los mismos derechos sin ninguna distinción de credo, raza, género, nivel socioeconómico, cultura, entre otros. 

Todos tenemos a lo desconocido. La falta de conocimientos produce ansiedad y la distancia entre la ansiedad y la agresión es corta y alarmante.

Al conceptualizarlos como alumnos con necesidades educativas especiales, estamos diciendo que sus dificultades para aprender no dependen sólo de ellos, sino que tienen un origen interactivo con el medio. Las necesidades educativas especiales aparecen cuando un alumno presenta un ritmo para aprender muy distinto al de sus compañeros y los recursos disponibles en su escuela son insuficientes para apoyarlo en la adquisición de los contenidos establecidos en los planes y programas de estudio; por lo tanto, requiere de recursos mayores o diferentes, que pueden ser:

a) Profesionales: maestro de apoyo, especialistas;
b) Materiales: mobiliario específico, prótesis, material didáctico;
c) Arquitectónicos: construcción de rampas y adaptación de distintos espacios escolares;
d) Curriculares: adecuación de las formas de enseñar del profesor, de los contenidos e incluso de los propósitos del grado.

Las necesidades educativas especiales son relativas, porque surgen de la dinámica que se establece entre las características personales del alumno y las respuestas que recibe de su entorno educativo. Por esta razón, cualquier alumno puede llegar a tener necesidades educativas especiales y no sólo aquél con discapacidad. Hay alumnos con este tipo de problema que asisten a clases regulares y no tienen problemas para aprender, mientras que hay alumnos sin discapacidad que sí los tienen. En otras palabras, no todos los alumnos con imposibilidad tienen necesidades educativas especiales, y no todos están libres de ellas. Por ejemplo, un alumno con una incapacidad motora, cuyo problema es que no tiene movilidad en las piernas y se ve precisado a utilizar una silla de ruedas, no necesariamente tiene dificultades para aprender y por lo tanto no presenta necesidades educativas especiales.
 


PARA MAYOR INFORMACION, CONTACTAME.
 

oati