T. Adultos


Terapia Adultos

El adulto acude a consulta cuando ve que todas los intentos que él mismo ha hecho por mejorar, han fracasado. Esto implica normalmente muchas ganas de mejorar, lo que ayuda en la terapia.  Otras veces, el adulto también puede acudir porque se ha sentido obligado por otra persona y, realmente no se siente convencido de lo que quiere. En estos casos, puede resultar más complejo el que el paciente empiece a colaborar. Lo que siempre está claro, es que una vez que se empiezan a poner en práctica las diferentes técnicas terapéuticas, el paciente mejora y se siente con más fuerza para seguir colaborando en el proceso terapéutico. Para que se produzca un problema tiene que ocurrir lo siguiente:

- Que no se afronte la dificultad de manera adecuada.
- Que al ver que dicha dificultad persiste, se insista con las mismas soluciones.
- Que se genere un círculo vicioso entre el problema y las soluciones "falsas".


A lo largo del proceso terapéutico, el paciente irá descubriendo nuevas estrategias para afrontar sus problemas, estrategias con las que él mismo cuenta, pero que hasta ahora no utilizaba. Haremos que el paciente repare en las excepciones que rodean a la conducta problema.

No hay que tener miedo a consultar por pensar que quizá eso que preocupa no sea importante, ya que lo que para unos es grave, otros lo pueden considerar como aspectos difíciles de la vida con los que hay que convivir y que no se pueden cambiar. Lo importante es lo que vive cada uno y la necesidas que cada persona tiene de sentirse mejor. Nosotros aceptamos sin juzgar lo que el paciente ofrece, intentando reducir o eliminar la dolencia que cada persona presenta.

Depresión

La depresión en adultos es, al igual que la depresión infantil, una tendencia constante hacia un estado de ánimo decaído, exagerando lo negativo y envolviendo a la persona en una sensación de tristeza continuada. Sin embargo, hay aspectos que las diferencian. Por ejemplo, en la depresión de adultos los reproches y el sentimiento de culpabilidad son más frecuentes.

Causas que interaccionan
- Herencia: Mayor posibilidad si hay familiares con depresión.
- Bioquímica del cerebro: Desequilibrios de sustancias químicas en el cerebro.
- Situaciones concretas.
- Personalidad: Baja autoestima, pesimismo, preocupación excesiva...

Tipos y síntomas de la depresión en adultos
- Trastorno bipolar. Cambiar frecuentemente de estados de ánimo: de la euforia (autoestima alta, agitación, irresponsabilidad) a la depresión (baja autoestima, ensimismamiento, insomnio).

- Trastorno depresivo mayor. Síntomas que afectan a las capacidades y visión pesimista de lo que antes agradaba.
o Insomnio.
o Irritabilidad, pensamientos de suicidio, ira, etc.
o Desmotivación y tristeza.
o Sentimiento de culpabilidad.
o Físicamente: dolores de cabeza, digestivos, mareos...
Por ejemplo, debido a una represión de la agresividad, el individuo se autodestruye como persona y puede llegar a pensar en el suicidio.

- Trastorno distímico. No incapacita pero dificulta la actividad a la persona.
o Desánimo.
o Aislamiento social.
o Sentimientos de tristeza con relación al pasado.
o Disminuye la actividad, productividad, etc.
Por ejemplo, la depresión por soledad, muerte y vejez se podría considerar como un trastorno distímico en la depresión de adultos, puesto que dificulta la actividad y los síntomas son similares.

En el caso de la vejez, muchas veces personas que presentan los síntomas de una depresión no son tratados por atribuir dichos síntomas a reacciones normales dentro de la envejecimiento. Sin embargo, siempre que aparezcan indicios de una depresión en la edad adulta, es aconsejable pedir ayuda a expertos.

Estrés

El estrés es una defensa que tiene el organismo de las personas para hacer frente de la mejor manera posible a una amenaza. Una amenaza puede ser el exceso o ausencia de trabajo, existencia de problemas, preocupaciones, etc.

Sin embargo, el adulto no sufre estrés tan sólo por vivir alguna de estas situaciones, sino que el estrés nace por la incapacidad de hacerlas frente. Es decir, una persona puede tener exceso de trabajo y no sentirse estresada porque se siente capaz de afrontarlo, y otra persona puede tener menos trabajo pero estar estresada.

Por tanto, el estrés nace en cada individuo cuando éste no se siente capaz de afrontar la situación que se le presenta y por ello se da una sobrecarga de tensión.

Cuando el cuerpo empieza a sentir malestar por estrés nos encontramos con las siguientes consecuencias en:
- La salud. Muchos de los síntomas repercuten en la salud y cambian los hábitos de la persona:
o Empiezan a comer y beber en exceso.
o Insomnio.
o Taquicardias, temblores, mareos, dolores de cabeza, etc.
- El rendimiento: La persona con estrés rinde menos. Entre los síntomas nos encontramos con dos básicos:
o Disminuye la atención y concentración.
o Aumenta la ansiedad y depresión.
- Las relaciones interpersonales. Se potencia:
o Irritabilidad.
o Ira.
o Nerviosismo.
- El aspecto cognitivo. Algunos de los síntomas son:
o Disminuye la atención, memoria, concentración, etc.
o Se dificulta la toma de decisiones, la formulación de juicios de valor...

En adultos, el estrés se da por diversas causas, pero las más frecuentes son a nivel laboral (incapacidad para hacer frente a todo el trabajo, situación de paro, problemas económicos, etc.) y familiar (problemas en las relaciones con los otros miembros de la familia). Desde la psicología, se hace necesario trabajar las destrezas y habilidades de las personas para que aprendan a afrontar las situaciones que les producen estrés, dotándoles de mayor autonomía, herramientas y control.

Ansiedad

El sentimiento de ansiedad es normal en las personas y nace de un conjunto de emociones nuevas o exigentes a las que hay que enfrentarse.
Cuando esas emociones se vuelven excesivas e incontrolables llegando a producir gran malestar, es cuando hablamos de un trastorno de ansiedad.

Entre los tipos de trastornos de ansiedad destacan:
- Trastorno de ansiedad generalizada. Preocuparse mucho por la familia, salud... sin motivos que lo justiquen. Los síntomas son:
o Sentimientos de ansiedad e irritabilidad.
o Dificultad de controlar las preocupaciones.
o Dolores físicos sin una razón específica.
o Facilidad para cansarse.
o Dificultad para concentrarse e insomnio.
- Trastorno de ansiedad social. Ansiedad que nace del miedo intenso a las situaciones sociales o a estar ante el público. Síntomas:
o Rubor.
o Temblores y palpitaciones.
o Sudoración.
- Trastorno del pánico. Ansiedad extrema debido a una crisis de angustia espontánea. Cuando la persona siente un miedo intenso por posibles nuevas crisis, se llama ansiedad anticipatoria. Síntomas:
o Temblores.
o Mareos.
o Sensación de desmayo y de muerte.
o Dificultad para tragar.
- Trastorno obsesivo- compulsivo. Repetir involuntariamente acciones o pensamientos para que las obsesiones no generen ansiedad en la persona. Por ejemplo: ordenar continuamente la mesa.

La ansiedad, entendida como trastorno que repercute negativamente en la salud, vida social, vida laboral y comportamiento general del adulto, necesita ser tratada por un profesional.

Trastornos del desarrollo psicosexual

 

Tipo

Definición

 

Trastornos de identidad sexual.

Transexualismo

Deseo de ser del sexo opuesto. Malestar con el propio sexo.

Travestismo no fetichista

Vestir del sexo opuesto pero sin desear someterse a operaciones quirúrgicas para serlo.

 

Trastornos de la inclinación sexual.

Fetichismo

Dependencia de algún objeto como estímulo para la excitación sexual (plástico, cuero, goma, etc.). Si no posee ese objeto, no logrará estimulación. Lleva a rituales que crean malestar.

Travestismo fetichista

Vestir del sexo opuesto para obtener excitación sexual. Una vez alcanzado el placer, se desvisten rápidamente.

Exhibicionismo

Tendencia repetitiva de exponer los órganos genitales a extraños y en lugares públicos para obtener la propia excitación.

Voyeurismo

Tendencia repetitiva a mirar a personas comprometidas en una actividad sexual o íntima (desnudarse) sin ser visto.

Paidofilia

Tendencia sexual por los niños.

Sadomasquismo

Preferencia por actos sexuales que implican infringir dolor, humillación o esclavitud.

Zoofilia

Excitación sexual con animales.

Necrofilia

Excitación sexual por personas fallecidas.


Los trastornos del desarrollo psicosexual nacen de sentimientos de inadaptación y dudas sobre la propia identidad, inclinación o maduración sexual. Se empiezan a experimentar en la adolescencia, por tratarse de una etapa en la que el autoconcepto aún no está definido y el comienzo de la apetencia sexual.

Los trastornos del desarrollo psicosexual más frecuentes son:

Trastornos de la maduración sexual. Ansiedad o depresión debido a la confusión por la orientación sexual. Tal y como se puede comprobar, hay ciertos trastornos del desarrollo psicosexual que no hacen daño a nadie, pero otros como la paidofilia o el exhibicionismo sí se convierten en un malestar para terceras personas.

Como regla básica, cualquier desarrollo psicosexual equilibrado debe respetar la dignidad de todas las personas y su consentimiento.



 

 

 

 

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